Qué es el Dolor Crónico y Cómo Afecta al Ser Humano

Por Damaris M. Claudio Rosario, Ph.D.

El cuerpo humano es capaz de identificar y comunicar con diversas señales cuando algo no anda bien. Una de estas es el dolor. Si nos lastimamos o si existe un problema en el funcionamiento normal del cuerpo, se activan una serie de señales para indicar dolor. Estas señales son la forma en que el cuerpo nos avisa que debemos prestar atención, estar alerta y, en ocasiones, buscar ayuda para cuidarnos. Es importante reconocer que en algunas ocasiones estas señales de dolor pueden persistir y tener un impacto en la salud mental. En este artículo estaremos discutiendo sobre el dolor crónico, su impacto en la salud mental, datos estadísticos, recomendaciones y recursos de ayuda.

Comprensión del dolor crónico

El dolor crónico se distingue del dolor común al que estamos acostumbrados a sentir. Una de las características particulares del dolor crónico es su prolongada duración en el tiempo. Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH, por sus siglas en inglés), esta forma de dolor se caracteriza por persistir durante un período que excede varios meses, generalmente entre 3 y 6 meses. De acuerdo con el diccionario de la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés), el dolor crónico se refiere a la sensación dolorosa que permanece presente a pesar de los intentos médicos y farmacológicos por aliviarlo, y en muchas ocasiones se origina debido a daño en los tejidos o enfermedades. Algunas condiciones comunes de dolor crónico son la osteoartritis, la fibromialgia, la esclerosis múltiple, el dolor de espalda/cuello y las migrañas crónicas.

El Dolor Crónico y la Salud Mental

El dolor crónico puede tener una conexión directa con la salud mental. Experimentar dolor constante a lo largo de meses o incluso años puede afectar significativamente el bienestar psicológico. La organización Salud Mental de América (MHA por sus siglas en inglés) mencionó los siguientes tipos de dolores crónicos y cómo puede impactar la salud mental:

  • Osteoartritis: tipo de más común de artritis, principalmente afecta las manos, rodillas, caderas y la columna vertebral, con la capacidad de influir en cualquier articulación y ocasionar deformidades articulares y discapacidades crónicas. 

  • Impacto en la salud mental:  las personas con artritis tienden a experimentar una mayor propensión a padecer de trastornos específicos del estado de ánimo y ansiedad. Las limitaciones físicas pueden dificultar las actividades diarias y el compromiso social, lo que potencialmente puede dar lugar a desafíos de salud mental como la depresión.

  • Fibromialgia: altera la percepción del dolor en el cerebro y la médula espinal, causando dolor generalizado en músculos y huesos, sensibilidad y fatiga. 

  • Impacto en la salud mental: la fibromialgia puede influir en el funcionamiento social, energía y salud en general. Estudios indican que el riesgo de trastornos de ansiedad (especialmente el trastorno obsesivo-compulsivo) parece ser aproximadamente cinco veces mayor en mujeres con fibromialgia que en la población general.

  • Migrañas Crónicas: las migrañas crónicas son aquellas que persisten durante 15 días o más al mes durante más de tres meses. 

  • Impacto en la salud mental: estudios recalcan una mayor frecuencia de trastorno depresivo mayor y trastorno de ansiedad en personas con migrañas en comparación con aquellas sin migrañas.

Estadísticas y Datos Relevantes

Se han llevado a cabo varios estudios sobre el dolor crónico y recopilación de datos estadísticos relacionados con este tema. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) se estima que alrededor de 50 millones de adultos en los Estados Unidos experimentaron dolor crónico en el año 2016. Investigaciones más actuales señalan que a lo largo del año 2021, aproximadamente 51.6 millones de adultos en los Estados Unidos padecieron dolor crónico. Curiosamente, el CDC informa que alrededor de 17.1 millones de personas experimentaron lo que se conoce como dolor crónico de alto impacto, que se caracteriza por limitaciones significativas en las actividades diarias debido al dolor constante. Este tipo de dolor tuvo una prevalencia más alta entre adultos no hispanos de origen indio americano o nativos de Alaska, así como entre adultos que se identificaron como bisexuales o que se encontraban divorciados o separados.

Recomendaciones para el Manejo del Dolor Crónico

La APA ha resaltado diversas estrategias sobre el manejo del dolor crónico. Enfatiza la importancia de manejar el estrés relacionado con el dolor emocional y físico, cultivar un diálogo con uno mismo para mejorar la percepción de bienestar, mantenerse activo y participar en actividades que generen distracción y eviten el aislamiento. Además, señalan la necesidad de buscar apoyo en grupos de apoyo. En situaciones donde el dolor crónico impacta la rutina diaria, se recomienda buscar ayuda con un profesional de salud. 

Recursos de Ayuda

La organización U.S. Pain Foundation ayuda a las personas que viven con condiciones que causan dolor crónico, así como a sus cuidadores. Su programa de grupos de apoyo brinda ayuda y asistencia a las personas que padecen dolor, con el objetivo de recuperar su calidad de vida. Para obtener más información visite su página web: https://uspainfoundation.org/

La Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI) cuenta con varios programas que brindan apoyo a personas que necesiten servicio para la salud mental, al igual que a sus familiares y cuidadores. Puede obtener más información acerca de los programas de apoyo de NAMI llamando al teléfono 1-800-950-6264 o visite su página web para más información NAMI.org. En momentos de crisis, la Línea Nacional para la Prevención del Suicidio y Crisis ofrece ayuda. Puede llamar o enviar mensaje de texto al número 988, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. De ser una emergencia, también puede llamar al 911.

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Damaris M. Claudio Rosario, PhD, MA, BA es psicóloga especialista en el área industrial/organizacional.  Posee más de 10 años de experiencia trabajando en el campo de capacitación en el desarrollo organizacional y varios años como profesora universitaria en Puerto Rico, Texas y modalidad Online. Al presente la Dra. Claudio se desempeña como profesora asistente del Departamento de Psicología en la Escuela de Ciencias del Comportamiento en Ana G. Méndez University. Obtuvo su bachillerato en psicología en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Cayey y sus grados de maestría y doctorado en el Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. 

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